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10 errores en las compras inmobiliarias

Cuando uno piensa en comprar una segunda vivienda o una casa vacacional muchas veces le aparece en la mente un lugar tranquilo y/o retirado del mundanal ruido, en resumen, un lugar donde descansar. según the wall street journal, hay varios errores que se suelen cometer en la búsqueda y en la compra de este tipo de viviendas. a continuación los enumeramos para que los logres esquivar

1) Comprar por impulso:
Encapricharse con una vivienda y comprarla sin valorar los pros y los contras y simplemente porque un día pasamos un día extraordinario en la piscina de unos amigos suele desembocar en una compra errónea. aunque las segundas residencias suelen ser más económicas que las viviendas habituales, conviene también tomar medidas y meditar bien la compra

2) Desconocer la zona:
Muchos compradores de segundas residencias no conocen a nadie en la zona más que al vendedor de la casa o al agente inmobiliario. conviene informarse bien de la zona a ser posible con algún conocido. si no se tiene, las nuevas tecnologías permiten conocer gente de una zona en concreto que seguro que nos podrán informar de la zona, sus beneficios, sus riesgos y de las mejores urbanizaciones o lugares para comprar dentro de una misma zona

3) Olvidarse de los costes de mantenimiento:
Una piscina es fantástica para el verano, lo mismo que una pradera de césped en un jardín, pero todo tiene unos costes de mantenimiento que hay que tener en cuenta aunque no pasemos allí gran parte del año. lo mismo que una comunidad de apartamentos, que tiene los gastos de la comunidad o los impuestos. siempre hay que tenerlos en mente al meditar la compra

4) Ignorar el clima:
Sin entrar a valorar que en california puede llegar a haber huracanes pese a que en verano reine un sol de justicia, hay que tener en cuenta que algunas zonas sufren grandes cambios de temperatura, humedad o nieve mientras no estemos que pueden obligarnos a tomar medidas después. fuera del clima, también hay que pensar si el apartamento que nos gusta está en una zona totalmente abandonada en otra época del año. los seguros tienen todo esto en cuenta a la hora de calcular la anualidad

5) Comprar en un lugar muy popular:
Salir de las grandes ciudades para ir a la sierra o a la casa de la playa los fines de semana puede llegar a ser complicado, lo mismo que regresar. debes tenerlo en cuenta a la hora de elegir qué tipo de casa quieres y dónde la quieres (playa, montaña, en el pueblo, cerca o lejos)

6) Irse a una zona demasiado retirada:
En los tiempos de la burbuja se puso de moda comercializar segundas residencias incluso en otros continentes. se publicitaba que estaban en lugares cercanos al aeropuerto y que se vendían a precios económicos en comparación con lo que se vendía en la costa española. coger un avión y alquilar un coche por varios días puede parecer entretenido sobre el papel, pero quizás nos canse al tercer viaje. mucha gente deja de usar su segunda vivienda porque le da pereza llegar a ella

7) Desestimar que la familia puede crecer:
Hay personas que piensan sólo en el presente y no ven que el futuro está más cerca de lo que pueden pensar. no ver que sus hijos veinteañeros pronto tendrán pareja y/o niños y que se necesitará un espacio para ellos si no se quiere dejar de verlos en las jornadas festivas, también puede conducirnos a una compra equivocada. ¿cabremos la familia dentro de cinco años en un apartamento con un dormitorio y un sofá cama en el salón?

8) Comprar un falcon crest:
En en lado contrario, hay padres de familia que compran una casa de jubilación pensando en que tenga habitaciones para dar cabida en ella a todos sus hijos y nietos, algo que quizás ocurre una semana al año o menos. el resto del año la casa permanece casi vacía por completo, lo que incluye gastos. ¿no compensará en algunos casos alquilar una casa al lado o unas habitaciones en el hotel más cercano?

9) No valorar si será mejor alquilar:
Si sólo vamos a utilizar la vivienda para unas semanas en verano, a la hora de comprar, también debemos hacer números y ver si no nos será más rentable alquilar la vivienda que comprarla. los apartamentos de playa son un claro ejemplo

10) Casarse con un lugar:
No es lo mismo ir a una zona una semana de vacaciones en verano que ir todos los fines de semana al mismo sitio o repetir todos los veranos en la misma urbanización

Por último, si está convencido… adelante! ahora hay numerosas viviendas a la venta que pueden cuadrar con su presupuesto y sus necesidades. si se esquivan todos estos handicaps y se hace una compra meditada, seguro que una segunda residencia le proporcionará un sin fin de satisfacciones. ¿quién no recuerda sus vacaciones de verano?

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