El ministerio de industria tiene previsto aprobar antes de enero de 2013 una norma que obligue a todos los propietarios de vivienda, que vendan o alquilen, a presentar un “certificado de eficiencia energética” como los que se exigen actualmente en las viviendas de nueva construcción. Esta práctica, que es desde hace años de cumplimiento obligatorio en el resto de Europa, forma parte de las prioridades europeas para cuidar el medio ambiente.
De esta manera cada vivienda en venta o en alquiler tendrá una etiqueta parecida a las de los electrodomésticos, que clasificará a la vivienda en una escala, que irá de la categoría A –la más eficiente- a la G-la menos-. Quedarán excluidos de esta obligatoriedad los edificios o monumentos protegidos, y los que se destinen al alquiler por un periodo inferior a 4 meses.






