Aunque la riqueza financiera de las familias disminuyó el 4,1% en 2011, según datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva (INVERCO), se sigue destinando casi el 80% de los ahorros a la inversión inmobiliaria, sobre todo a la vivienda en propiedad.
Un aspecto a destacar es que, aunque la tasa de ahorro de las familias había aumentado hasta un 18,5% en 2009, la prolongación de la crisis ha provocado que el ahorro se haya ido destinando a cubrir necesidades básicas de consumo y a reducir endeudamiento, lo cual ha provocado en el 2011 una disminución de esta tasa hasta un 11,5%, pero la deuda de los hogares cayó más del 2% durante el último año.






